El Conflicto Millennial: Éxito a Largo Plazo en la Era de la Gratificación Instantánea

– Enviado…

– No responde.

– ¿Me dejó en visto?

– ¿Y si mejor le llamo?

– No, parece desesperado.

– ¡Está escribiendo!

– ¿Por qué tarda tanto?

– Sigue sin responder. 

Una generación bajo los efectos de una droga gratuita, autorregenerable y omnipresente; víctimas de la ansiedad causada por la abstinencia a nuestra droga favorita, que todos hemos sentido en algún momento. La abstinencia a los medios digitales.

Es la necesidad de una respuesta inmediata, la gratificación generada al saber que en algún lugar del mundo hay una persona que nos está prestando su atención, una respuesta que llega con la subsecuente liberación de endorfinas que nos hace sentir importantes en una sociedad donde nadie lo es, pero todos queremos ser. Es muy sencillo, cada vez que me quiero sentir bien conmigo mismo envío un mensaje y ¡pum! respuesta, satisfacción inmediata, o un post en redes sociales, o una nota en el blog. Solo envías y esperas unos segundos para que llegue la breve ola de adulación. A este efecto se le ha llamado «Gratificación Inmediata»

No voy a demonizar a las redes sociales ni la interconexión que vivimos, sería hipócrita de mi parte hacerlo,  pero estar constantemente sumergidos en este sistema de satisfacción inmediata nos ha causado, a los llamados Millennials, una ansiedad perpetua por tener todo lo que queremos al instante, cuando la realidad es que el mundo se mueve mucho más lento. Es una desesperación interminable.

Así es como una generación completa de individuos comenzaremos a sentir la irremediable levedad, al querer resolver nuestros problemas, tomar acción y esperar que como las redes sociales, la vida nos entregue respuestas inmediatas, endorfinas instantáneas que validan nuestro esfuerzo. Hay dos maneras de tomarlo, o bien entiendes que debes construir algo alrededor de tus proyectos que te ayude a generar esa cascada de likes (aunque sean pequeñas salpicadas), o te lo tomas como es…que toma tiempo.

Esto es especialmente difícil para la generación más impaciente, la cual se valida a través picos de autoestima que siente al ser públicamente reconocidos por sus iguales. Al momento en que no encuentra reconocimiento, probablemente comenzarán a buscar la salida.

Cada generación tiene una característica que es su mayor fortaleza y su peor debilidad, así como a los Gen X les cuesta trabajo salir de las estructuras sociales que crearon con su rebeldía, o a los Baby Boomers que gozan y sufren paradójicamente por su obsesiva ética de trabajo, a los Millennials nos afecta en ambas partes nuestra impaciencia. Sí, trabajamos rápidamente y somos buenos para comenzar proyectos, pero muy malos para terminarlos o llega a ver el resultado.

Dice Warren Buffett que la Bolsa de Valores es un mecanismo para transferir el dinero de los impacientes a los pacientes. Dicho como todo un Baby Boomer, el simple pensamiento me causa ansiedad, tal vez nunca invertiré en la Bolsa, pero me hace entender que el mundo se mueve a un ritmo diferente del que nosotros queremos. No porque no seamos lo suficientemente capaces, sino porque no somos los únicos en el mundo y las principales instituciones han sido construidas por otras generaciones.

Esta dinámica digital nos afecta en todos los ámbitos de la vida. Queremos ser felices inmediatamente, queremos que nuestra pareja sea perfecta desde el día uno, que nuestro trabajo sea lo mejor que nos ha pasado y estar mejorando al mundo, todo en la segunda semana del año. No está mal pensar así, pero si todo lo queremos inmediatamente, nos va a causar angustia inmediatamente cuando veamos que las cosas no cambian. Como un mensaje sin responder.

La realidad es que conseguir las cosas cuesta tiempo, dedicación y trabajo, pero nos estamos malacostumbrando a tener todo al instante. Somos cada vez más impacientes.

Las redes sociales son una herramienta increíble, pero debemos aprender a controlarlas, a no ser esclavos del ciclo de satisfacción que nos genera y verlas de manera más fría. Entender que caminando paso a paso se llega más lejos que intentando correr (afortunadamente hay pulseras que te cuentan los pasos y te dan las calorías quemadas, para no sentir tanto la abstinencia).

Debemos utilizar estas capacidades a nuestro favor y reconocer nuestras debilidades. Comenzar proyectos que visualicemos en un modo una de renovación constante para no sentir que estamos atascados, o simplemente conseguir el apoyo de Gen X o Baby Boomers como motivación para continuar nuestras misiones.

Si quieres marcar una diferencia en el mundo, empieza a ejercitar tu paciencia, porque los que llegarán al éxito serán aquellos que sepan cortar su adicción a la satisfacción inmediata y sustituirla por el crecimiento constante.

No está mal ser impaciente y luchar por lo que quieras, pero para evitar la ansiedad del mensaje sin respuesta, debes saber que toma de 8 a 10 semanas en llegar.

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